Esto ya se está apreciando en los primeros discos que se produjeron para su comercialización, que datan de finales de los 80, e incluso con algunos de mediados y finales de los 90. El fenómeno, conocido como disc rot o putrefacción de disco, sucede porque se produce un daño físico o químico en su superficie, provocado por el simple contacto contra el medio ambiente. No tiene que ver nunca con los malos cuidados del objeto: Este problema se ha detectado incluso en discos cerrados de fábrica.
Para detectar esta putrefacción y saber si tu disco se ha visto afectado, debes hacer lo siguiente:
1. Colocarlo en una posición en la que una fuente de luz se refleje en su apartado inferior.
2. Obsérvalo atentamente. Si encuentras puntos blancos, como si fueran incisiones, significa que ese disco se está pudriendo. Eso puede llevar a errores de reproducción.
Si las manchas son negras, parecidas a las que dejaría el café, la putrefacción está muy avanzada y probablemente el disco ya sea completamente inservible.
No existe ningún tipo de solución para evitar que los videojuegos, películas y discos de música se echen a perder. Evidentemente, cuanto más antiguo sea el disco, antes se romperá. Para evitar que este deterioro se acelere, lo suyo es cuidar el disco, guardarlo en su caja a una temperatura adecuada y lejos de elementos agresivos como la humedad, el polvo. Un usuario ya escribió en su blog en 2010 las consecuencias de este proceso y cómo lo detectó en su colección de videojuegos.