Mallorca recibirá cinco de los ocho millones que se destinarán a mejorar zonas turísticas maduras, según el convenio suscrito el pasado viernes entre el Govern y el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. La firma se enmarca en las actuaciones acordadas para paliar los efectos de la quiebra de Thomas Cook.
Ejes peatonales, corredores verdes, pavimentación de accesos, carriles bici, senderos, señalización... Las actuaciones previstas en el convenio suscrito constituyen importantes mejoras para los municipios afectados, aunque también es cierto que se trata de inversiones que deberían llegar independientemente se la situación generada por la quiebra del touroperador y que deberían alcanzar a muchos más municipios y de diferentes colores políticos -sólo uno de los diez ayuntamientos beneficiados no está regido por fuerzas del Pacte, especialmente del PSOE, lo que ha despertado más de un comentario-.
De todas fornas, nada sobra si de lo que se trata es de incrementar la aportación estatal a la mejora del turismo en Baleares. La propia ministra Reyes Maroto señaló, tras la formalización del convenio, que la firma del viernes es el primer paso de un "compromiso de continuidad". En Mallorca, Son Servera, Sant Llorenç, Capdepera, Palma, Calvià, Santa Margalida, Alcudia y Manacor son la avanzadilla de otros muchos que deberán verse beneficiados por ayudas similares.
Estas acciones mejorarán zonas maduras y las harán más atractivas para los visitantes. Queda pendiente, sin embargo, una acción de calado que palíe realmente los efectos del hundimiento de Thomas Cook. De la inicial devolución de los tres millones de la ecotasa a los empresarios afectados poco más se ha vuelto a hablar desde que, en el seno del Govern, Més presionó para que se descartase tal opción. Sigue pendiente una alternativa, de la misma manera que sigue pendiente la apertura de las líneas de créditos ICO y una salida al pago del IVA por parte de los empresarios que ya no podrán cobrar de Thomas Cook.
La situación política en Madrid no ayuda, pero la firma del viernes demuestra que el hecho de que el Gobierno central esté en funciones no es impedimento para tomar decisiones y llevarlas a la práctica.