Heather Whitehouse cuenta el caso del gato de su hermano a mallorcadiario.com. El animal murió de panleucopenia tras ser adoptado en el recinto municipal. El dueño no da crédito a lo sucedido y su hermana exige que, al igual que sucede con los perros, se proteja a los felinos. "Mi hermano quería un gatito. Nos enseñaron una camada de cuatro y finalmente escogimos uno que tenía cinco semanas de vida y que llamamos Migi. Esto fue fue el lunes 29 de abril".
"Tras llevarlo a casa -recuerda Whitehouse-, empezamos a notar que el gatito estaba apático, no tenía ganas de nada. Lo llevamos al hospital y la sorpresa fue que allí nos dijeron que tenía un virus denominado Panleucopenia, mortal y muy contagioso, un virus que puede estar en el entorno donde vive cerca de un año".
Lo peor vino después pues "evidentemente, el gatito murió y para evitar males mayores, intenté ponerme en contacto con Son Reus para advertirles de la presencia de este virus contagioso en el centro. Exactamente hice en horario laboral un total de 34 llamadas y no me cogieron el teléfono en ninguna de ellas. Quería que se tomasen las medidas oportunas ante este virus que tenían en Son Reus. Al final tuvo que ser una voluntaria quien les puso sobre aviso. El gatito ha muerto cuando se podría haber detectado este virus con un simple test".
Heather no sale de su asombro por lo sucedido dejando claro que "después esta malísima experiencia, tenemos claro que no vamos a adoptar ningún otro animal en Son Reus. Los encargados del centro deben ser responsables de los animales que tienen y mantenerlos en una mínimas condiciones de seguridad y salubridad".
Además, inquiere que "es necesario que se adopten todas las medidas necesarias ya que aunque los perros sí disponen de mejores condiciones, los gatos están totalmente abandonados, en unas casetas lamentables y da verdadero asco ver donde se encuentran.
Whitehouse concluye apuntando que "hemos perdido un gatito por esta enfermedad y menos mal que no había más gatos en casa, que si no...".