
Según los últimos datos hechos públicos por el Instituto Carlos III del Ministerio de Sanidad sobre enfermedades de declaración obligatoria, Baleares es la pruimera comunidad autónoma en tasa de infección de sífilis y gonorrea, según ha dado cuenta de ello el Instituto de Política Familiar de Baleares (IPF).
La tasa por cada 100.000 habitantes es de 13,49 en la sífilis y 13,76 en las enfermedades gonocócicas, lo que es calificado por la institución que dirige Agustín Buades como “todo un fracaso en las campañas de prevenció y educación sexual en Baleares”.
Tanto en la tasa de sífilis como en la de Infección Gonocócica Baleares dobla la media estatal de infección. Además, y según el IPF, en Baleares se ha aumentado “extrepitaosamente en 2012 con respecto al 2011”.
Buades lo atribuye a un “retroceso sanitario” por la “difusión de conductas de riesgo". Más concretamente, afirma que “los estudios epidemiológicos conceden gran valor predictivo a la edad de la primera relación sexual. Cuanto más temprana sea, tanto mayores son la incidencia en conductas de riesgo y la morbilidad por Enfermedades de Trasmisión Sexual”.