La reducción de la jornada laboral máxima legal sin reducción salarial hasta las 37,5 horas tendría diversas consecuencias en el sector del turismo, tanto por lo que respecta a la necesidad de complementar las horas reducidas, como al incremento de los costes salariales, la reducción de beneficios o la bajada de la eficiencia laboral.
Según Exceltur, la pretensión del ministerio liderado por Yolanda Díaz supondría un coste total anual de 2.348 millones de euros para las empresas de los distintos subsectores relacionados con la actividad turística. Estos costes extras resultan de la necesidad de suplir las horas reducidas en las posiciones donde no es posible compensarlas por un uso más eficiente del tiempo de trabajo. "Dicho coste -añade Exceltur- está calculado bajo el supuesto de que las empresas pudieran encontrar trabajadores formados para complementar las horas reducidas (lo que no se produce en el contexto actual) y de que tenen el tamaño y los recursos económicos suficientes para poder adaptar y gestionar con flexibilidad sus turnos". "De no ser así, muchas empresas, en especial las pymes, se verían abocadas a reducir sus horarios, bajar la prestación de servicios y, en consecuencia, minorar sus ventas, lo que generaría un coste mayor del calculado, con el riesgo de no poder soportar esos costes y seguir operando", afirman.
Los datos analizados apuntan también a un incremento medio del 4,9 por ciento de los costes laborales totales de las empresas turísticas y una reducción media del 8,1 por ciento de sus beneficios anuales, con especial relevancia en los subsectores donde se da una mayor presencia de pymes, como la restauración (donde se reducirían un 19,1 por ciento los beneficios medios) y las empresas de transporte terrestre de pasajeros (donde la caída sería del 17,3).
Exceptur calcula, además, una reducción de los costes laborales unitarios de las empresas turísticas "como resultado de la necesidad de compensar los 222,2 millones de horas que habría de reducirse en posiciones sin posibilidad de compensar el coste por mayor eficiencia en el uso del tiempo, con un impacto directo sobre su capacidad competitiva, especialmente de nuevo en las pymes".
La alianza por la calidad turistica apoya la posición de la CEOE oponiéndose a la implementación inmediata por ley de la medida y sugiere "canalizar el debate y el acuerdo sobre las condiciones laborales de los trabajadores turísticos al marco de la negociación colectiva de cada subsector, que ha demostrado su éxito como instrumento de concertación en España, permitiendo la reducción efectiva de la jornada laboral".