"Desde FEHM y ACH -señalan-, nos alegramos de que algunos de los sectores afectados no sigan estando abandonados ante esta dramática coyuntura. No obstante, nos parece reprochable e imprudente, que una vez más se ignoren las reiteradas peticiones del sector de alojamiento”. El sector recuerda que representa el 42 por ciento del PIB balear y que la mitad de la planta hotelera permanece cerrada desde noviembre de 2019 "sin recibir ingresos y soportando las mismas cargas fiscales y financieras". Durante las escasas semanas de actividad turística de este verano abrieron sus puertas apenas el 50 por ciento de los 830 asociados a la FEHM, mientras que en la actualidad permanecen abiertos 47 establecimientos, el 3,2 por ciento de las plazas hoteleras.
“Queremos recordar -señalan-, que los establecimientos hoteleros son la piedra angular en el destino y el primer eslabón de la cadena de valor turístico. Los visitantes primero se alojan y después consumen en restauración comercio, ocio, transporte, cultura, etc".
El sector hotelero considera que mecanismos como los ERTEs o la disposición sobre los trabajadores fijos discontinuos "no son una medida exclusiva" sino que beneficia a otros muchos sectores. En esta misma línea crítica, afirman que "no sobreviviremos a base de conversaciones sino de ayudas y medidas concretas y directas que hasta la fecha son insuficientes. Hemos pedido auxilio a las administraciones por activa y por pasiva, la última vez en Navidad, con la carta y el dossier de medidas, remitida a todas las administraciones y de momento todo ha caído en saco roto". Y piden un trabajo que vaya más allá de la mesa de expertos para la reapertura del destino: “Esperamos poder reanudar la actividad lo más rápido posible, pero para ello debemos seguir existiendo”.
"LO QUE NECESITAMOS ES SOBREVIVIR"
Frontera y Llobera cnsideran que no se está trabajando "con anticipación y planificación sino a remolque de las circunstancias". "¿Cuántos meses llevamos de pandemia y con empresas que no tuvieron la oportunidad de iniciar actividad?, ¿cuántas semanas duró el espejismo de temporada turística?", se preguntan.
La reacción a la nueva fase de ayudas a otros sectores concluye señalando que "tanto las administraciones autonómicas como el gobierno central no están confiriendo la verdadera importancia que tiene el sector turístico". Y añaden: "O llega el plan sin más demora o podremos enterrar en breve a un gran número de empresas. Que no pretendan conformarnos con ayudas para los destinos, arreglar aceras o depuradoras. Lo que necesitamos es sobrevivir para poder trabajar cuando se den las condiciones adecuadas y volver a contribuir progresivamente a la recuperación de la economía y el bienestar”.