Además, ha añadido que se ajusta a la ley que impide a los tripulantes de cabina volar más de 900 horas anuales (una media de 18 horas semanales).
Fuentes del sindicato Sitcpla explicaron que los despidos se produjeron cuando los cuatro tripulantes de cabina debían operar cuatro vuelos el pasado día 8 de julio en una ruta desde Palma hasta Madrid y regreso para enlazar con un vuelo hacia Colonia y vuelta a la ciudad mallorquina, en total unas 12 horas que podían llegar a ser 15.
Según el sindicato, después de que se produjeran estos despidos Ryanair emitió una carta a todos los empleados en la que les advertía de que llevaría a cabo medidas disciplinarias que podrían llegar al despido ante cualquier negativa de este tipo.