
Rosa María Martínez, la mujer de 45 años asesinada por su ex este lunes en Can Prohom, retiró una denuncia por malos tratos psicológicos
horas antes de morir asesinada, precisamente, por su maltratador psicológico.
Según ha podido saber
mallorcadiario.com, el asesino intentó quitarse la vida este fin de semana hasta en dos ocasiones (ambas, mediante la ingesta de pastillas). Tras la primera, fue trasladado al PAC de Sóller y posteriormente a
Son Llàtzer. Fue dado de alta. Horas más tarde,
Jaume Mayol Vergas, volvió a repetir la operación pero tras ello, sí que quedó ingresado en el hospital y la Guardia Civil procedió a retirarle la escopeta que tenía.
Fue entonces cuando la
Policía Local que atendía el caso
recomendó a Rosa María que interpusiera una denuncia por malos tratos "para que ésto constase de alguna manera". La mujer accedió pero sólo le denunció por malos tratos psicológicos.
El lunes por la mañana -el día de la muerte- la Guardia Civil intentó localizarla para realizar los trámites correspondientes pero no dio con ella. Fue
Rosa María la que se presentó en el cuartel por su propia cuenta pero, según fuentes consultadas por este digital, la mujer
se negó a mantener la denuncia interpuesta.
Tras ello, la mujer se dirigió a la
posessió donde vivía su ex y donde terminó siendo asesinada por estrangulamiento. Él se disparó con la escopeta del propietario.
Fuentes consultadas por este periódico constatan que,
de no haber retirado la denuncia, el hombre habría sido detenido y puesto a disposición judicial, es decir, se habría evitado el suceso "al menos ese mismo día"-
Los hechos han sido condenados por vecinos e instituciones de toda la isla.