Jordi Roger ha dejado de ser este lunes entrenador del Atlético Baleares tras llegar a un acuerdo con el club para la rescisión del contrato que unía al técnico con la entidad blanquiazul hasta final de temporada. La racha de malos resultados, y especialmente la dolorosa derrota de este domingo en el campo de Las Rozas (3-2), han puesto punto y final a la trayectoria del preparador catalán en el Estadio Balear.
Durante esta jornada de lunes, y tras conocer la noticia de su destitución, Roger se ha despedido de la plantilla y ha dirigido un emotivo mensaje a la afición en el que reconoce se ha desligado de un proyecto que asumió "con una gran ilusión". No obstante, el hasta ahora entrenador del ATB ha afirmado que se marcha "con la conciencia tranquila de haberlo dado todo" por el equipo, aún asumiendo que no se han "logrado los resultados deseados" y admitir que "en el fútbol siempre se depende de ellos".
Jordi Roger ha agradecido el apoyo de la afición, la cual, según ha señalado en su nota de despedida, le hicieron sentir "nada más aterrizar qué es el ATB". Por esta razón, y a pesar de la finalización de su vinculación contractual, Roger ha asegurado que es y será "siempre, un balearico más". El extécnico blanquiazul ha extendido su agradecimiento a los diferentes profesionales de la entidad, ha destacado la "profesionalidad" de la plantilla y ha dedicado una mención especial al propietario del club, Ingo Volckmann, y al director deportivo, Patrick Messow, de quienes ha afirmado que le transmitieron su "confianza desde el primer día y hasta hoy".
LA DIRECTIVA AGRADECE EL TRABAJO DE ROGER
Por su parte, también los responsables del ATB han trasladado su agradecimiento al que ha sido el entrenador del primer equipo desde el inicio de la temporada, y han remarcado "la enorme dedicación, profesionalidad y esfuerzo" demostrado por Roger "desde el primer momento en que asumió este reto". La directiva siente "enormemente" que los resultados deportivos "no hayan acompañado su gran trabajo y compromiso".
Ahora, con Jordi Roger ya fuera del club, la dirección deportiva de la entidad, encabezada por Patrick Messow, apura las opciones que le ofrece el mercado en búsqueda de un nuevo responsable técnico. Aún así, al futuro inquilino del banquillo del ATB no le espera un trabajo sencillo. La derrota en Las Rozas ha finiquitado prácticamente por completo las opciones del conjunto mallorquín para meter la cabeza en la fase de ascenso, y, con la primera etapa de la competición a punto de terminar, un equipo construido con el único objetivo de lograr la ansiada conquista de la Segunda A, parece destinado a pelear por salvar la categoría en la que ha sido una aciaga temporada, marcada por los continuos parones de la competición y de las sesiones preparatorias a causa de los casos de Covid.