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Hostelería, un sector con 315.000 empresas que necesita un rescate

lunes 07 de septiembre de 2020, 00:00h

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Palma es este lunes punto de encuentro para debatir el presente y el futuro del sector de la hostelería en España, en un momento en que bares y restaurantes están sufriendo las consecuencias de las restricciones decretadas para combatir el coronavirus. Los Desayunos de mallorcadiario.com acogen en la capital balear la comparecencia pública del presidente de la Confederación Empresarial de Hostelería de España, José Luis Yzuel Sanz, y del secretario general, Emilio Gallego. Ambos protagonizan un encuentro que pretende arrojar luz a la realidad que viven más de 315.000 empresas de todo el país, que dan empleo a más de 1,7 millones de trabajadores y que generan el 6,2 del PIB nacional.

El sector se halla sumido en el peor momento de su historia, con la amenaza de cierre para muchos establecimientos que -sobre todo en los próximos meses- se van a ver influidos por la bajada de las temperaturas, la crisis económica generalizada, las pérdidas acumuladas, el teletrabajo de quienes eran clientes habituales y las cada vez más amplias restricciones dictadas por las administraciones para combatir los contagios de la pandemia.

A nivel nacional, la facturación ha caído en agosto al 60 por ciento de lo que era hace un año, una circunstancia de la que no escapan los restaurantes de alta gastronomía y que sólo es superada por la caída de negocio del ocio nocturno, directamente cerrado por orden gubernamental, o el sector hotelero, que en algunas zonas como es el caso de Baleares ha ido cerrando establecimientos ante la falta del turismo internacional.

El sector de la hostelería calcula que cerca de 40.000 de los 270.000 bares y restaurantes que tenía España ya han desaparecido, y que la cifra al acabar el 2020 podría oscilar entre los 65.000 y los 85.000 locales cerrados, en función de cómo evolucione el coronavirus. Se trata en su mayoría de pequeñas empresas constituidas como negocios familiares o encabezadas por autónomos, una realidad que les confiere una mayor dificultad a la hora de tratar con la administración.

Con esta perspectiva, el sector necesita la aprobación de un plan estratégico que, a modo de rescate en toda regla, establezca medidas compensatorias tanto para las empresas como para la protección del empleo que generan. Los gobiernos central y autonómicos han de implicarse en el reflotamiento del sector con medidas como el IVA supereducido, la ampliación de los plazos de los ERTEs o que se atienda al problema que representa para numerosos empresarios el tener que hacer frente cada mes a los alquileres de locales donde la presencia de clientes se ha reducido notablemente.