Al tiempo que comparecía Cerdán, se han conocido los detalles del acuerdo rubricado, entre los que se incluye la ley de amnistía. En el texto adelantado por la Cadena SER no se detallan nombres, sino que se limita a señalar que "esta ley debe incluir tanto a los responsables como a los ciudadanos que, antes y después de la consulta de 2014 y del referéndum de 2017, han sido objeto de decisiones o procesos judiciales vinculados a estos eventos".
Por tanto, además de los encausados tras el referéndum del 1-0 y la DUI del 2017,se incluyen finalmente dentro de la amnistía los perjudicados tras la consulta ilegal del 9-N, con Artur Mas al frente del Ejecutivo catalán.
El acuerdo también recoge el asunto de la financiación autonómica, que se abordará este mismo mes y cada partido elaborará sus propuestas: "Junts propondrá de entrada una modificación de la LOFCA que establezca una cláusula de excepción de Catalunya que reconozca la singularidad en la que se organiza el sistema institucional de la Generalitat y que facilite la cesión del 100% de todos los tributos que se pagan en Catalunya".
El PSOE presentará medidas para la autonomía financiera y que permitan el acceso al mercado de Cataluña. También abrirá una vía de diálogo para debatir el impacto del modelo de financiación actual.
El texto confirma también la figura de un mediador que verifique que los pasos acordados se cumplen, algo demandado también por ERC. "Dotarse de un mecanismo entre ambas organizaciones, internacional, que tenga las funciones de acompañar, verificar y realizar seguimiento de todo el proceso de negociación y de los acuerdos entre ambas formaciones a los que se llegue", se acuerda en el texto.
LA AMNISTIA YA ESTÁ "CERRADA"
En su comparecencia, el socialista Santos Cerdán ha avanzado que se trata de un "pacto de legislatura" y ha confirmado que la amnistía ya está "cerrada". Además, ha subrayado que el objetivo es dar paso a una legislatura que permita "avanzar" y construir una sociedad "abierta y moderna" así como "consolidar los logros obtenidos".
Cerdán ha anticipado que el acuerdo abre un "nuevo camino de entendimiento" entre las administraciones española y catalana.
"Es hora de conceder a la sociedad catalana y a la española un nuevo horizonte en el que las dificultades del pasado no sean un obstáculo", ha subrayado.
"NO ES LA RESOLUCIÓN DE NADA"
El ex presidente catalán, Carles Puigdemont, ha comparecido ante los medios tras la firma del acuerdo entre el PSOE y Junts. El líder de la formación catalana ha agradecido al PSOE que "a pesar de las dificultades" se haya trabajado para llegar a este punto, aunque ha reconocido que seguirá habiendo dificultades en el futuro, pero ha valorado de forma muy positiva el proceso que se abre tras la firma de este acuerdo.
Puigdemont ha lamentado que "el conflicto se ha cronificado" y que la convivencia "se ha hecho insostenible"."Todos los intentos que han hecho para resolver de buena fe sus déficits y tener el reconocimiento nacional han terminado en humillaciones de derechos competencias, prisiones y exilios", ha reprochado, pero ha reconocido un "cambio de enfoque", como demuestra el documento firmado.
Además, ha remarcado que la ley de amnistía "no deja fuera a nadie" del proceso soberanista. Pese a la firma ha reconocido que "no se fían" de las palabras, no se fían del Estado, algo que también cree que es recíproco y que es probable tampoco se crean que ellos van a cumplir.
El líder de Junts ha rebajado el optimismo del PSOE y ademas de reafirmar que "no se fían" ha puntualizado que la firma de este acuerdo "es el inicio de un camino".
"No tenemos nada más que celebrar que un proceso de negociación", ha señalado, para después aseverar que "no es la resolución de nada".
Ha advertido también a Pedro Sánchez que la "estabildiad" de su gobierno se la tendrá que ganar "día a día" consiguiendo los "avances" prometidos. "No hay nada a cambio de nada", ha avisado.
Ha calificado el acuerdo como "inédito e histórico" y que permitirá a Cataluña "decidir su futuro". Se comprometen a seguir el "proceso de negociación" pese a encontrarse con "diferencias de mira", pero confía en llegar a acuerdos que hasta ahora "no hemos sido capaces".
Ha sacado pecho del movimiento independentista y ha subrayado que "no tienen que pedir perdón" ya que considera que no han cometido ningún delito.
Ha agradecido la "paciencia" y el "apoyo" a todos los que han hecho posible este acuerdo y que han participado activamente en estas negociaciones. Unas negociaciones que no ha tildado "clandestinas" del todo, pero ha reconocido que se han tenido que llevar de una manera muy discreta.
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