Con esta acción han querido denunciar que cada día pasan por Son Sant Joan una media de 1097 vuelos. Lo que supone un vuelo por minuto, según rezaba otra pancarta, una situación insostenible que afecta a diferentes sectores de la sociedad mallorquina. “No vivimos del turismo, el turismo nos mata”.
A la salida de la zona de recogida de equipajes, personas pertenecientes a estos grupos les han repartido a los viajeros octavillas en inglés, alemán y catalán. En estos panfletos han querido mostrar su denuncia por lo que consideran una “ocupación precaria” y un “capitalismo isleño basado en la mercantilización de los bienes de consumo: paisaje, medio ambiente, patrimonio, derechos sociales, etc.”
Así, acusan a esta gestión turística como la causa de la precariedad laboral, los salarios bajos y el incremento del precio del alquiler de viviendas. En concreto, acusan a un “élite privilegiada” de beneficiarse del turismo, pues “es falso que Mallorca viva del turismo”, añadía el comunicado.