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El posible efecto inverso de las restricciones por el coronavirus

martes 29 de diciembre de 2020, 00:00h

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El sector del comercio, y especialmente las grandes superficies, califican de "contraproducente" la decisión del Govern de obligar a cerrar este tipo de establecimientos a las ocho de la tarde y, sobre todo, los dos próximos fines de semana, una fechas que coinciden con las compras de Reyes y con el inicio de las rebajas. El sector considera que la medida provocará el efecto contrario favoreciendo aglomeraciones de clientes en los días previos, principalmente el 4 y el 5 de enero.

El ejecutivo balear aprobó este lunes nuevas restricciones que afectan sobre todo a la restauración y al comercio. Se trata de frenar la incidencia de la Covid 19 en Mallorca, que alcanzó este lunes los 627 casos por cada 100.000 habitantes y una tasa de positividad del 9,2 por ciento. Con los peores datos de todo el país sobre la mesa, las autoridades sanitarias baleares no lo tienen fácil y han optado por endurecer las restricciones, lo que podría ser de toda lógica si no se produce el efecto inverso del que alertan los comerciantes.

Si de lo que se trata es de evitar aglomeraciones, tendría más sentido escalonar las compras con el mayor tiempo posible en vez de concentrarlas en menos días y menor tiempo de apertura; especialmente en un periodo del año en el que tradicionalmente se produce un elevado volumen de compras.

Las medidas se van a mantener, al menos, hasta el próximo 11 de enero, fecha en que se volverá a analizar la evolución de la pandemia y se decidirá si se levantan, se prorrogan o se endurecen todavía más. El esfuerzo acumulado durante estos meses por todos los sectores afectados por las restricciones de aforos y de horarios comienza a pesar en el ánimo de los afectados de forma directamente proporcional al impacto sufrido en sus balances y en sus plantillas, salvadas hasta ahora por los ERTEs. Precisamente, las grandes superficies casi no han ejecutado ningún ERTE, protegiendo a sus trabajadores de una regulación que podría llegar ahora si la campaña de Navidad y de rebajas se ve obstaculizada.

Lo ideal es que la situación se compense permitiendo futuras aperturas -hasta ahora había 10 festivos al año autorizados para abrir- y promoviendo un clima de confianza que justifique las restricciones y anime a pensar que tanto esfuerzo tiene sentido.