La operación es continuación de otra investigación iniciada a comienzos del año 2018. Una familia descubrió en el móvil de uno de los niños mensajes de contenido sexual con adultos. Éstos, aún siendo conscientes de la edad de los jóvenes, les pedían fotos de carácter sexual.
Por estos hechos fueron identificados y detenidos dos individuos de 36 y 51 años residentes en Mahón, a los que se les imputaron delitos de abusos sexuales y "childgrooming" respectivamente. De hecho, el primero de ellos llegó a mantener relaciones sexuales con el menor en su casa. Sin embargo, faltaban dos por identificar y uno de ellos resultó ser el ahora detenido