mallorcadiario.cibeles.net

Podemos, espectáculo sin fin

domingo 08 de diciembre de 2019, 00:00h

Escucha la noticia

En plenas negociaciones para lograr sentarse en el Consejo de Ministros, Podemos sigue dando titulares relacionados con conflictos internos y polémicas protagonizadas por algunos de sus cargos.

En Madrid, el foco se ha centrado en dos abogados que han sido expulsados de Podemos tras haber cuestionado, entre otras cosas, las cuentas de la formación. Los abogados afirman que descubrieron irregularidades financieras, sobresueldos en negro para algunos cargos del partido, espionaje interno, robo de discos duros o desaparición de pruebas informáticas para tapar presuntas infidelidades entre miembros de la formación.

La denuncia pública ha armado un gran revuelo y mientras los purgados se reafirman en sus denuncias y afirman guardar pruebas, la cúpula podemita -con el propio Pablo Iglesias a la cabeza- se han lanzado a desmentirlo y afirmar que el despido del más belicoso de los expulsados se produjo tras un incidente de acoso a una compañera. No parece que el tema esté zanjado y habrá que esperar a nuevas informaciones.

Quienes sí han puesto punto final a su vinculación con la formación morada son el grupo encabezado en Baleares por Laura Camargo y Balti Picornell. Un total de once desencantados de Podemos -todos ellos ex altos cargos en la anterior legislatura- se van tras acusar a los actuales dirigentes de haber acabado con la democracia interna en el partido, elaborar listas electorales en base a intereses personales y actuar como una fuerza subalterna del PSOE. Desde hace ya un tiempo no tenían responsabilidades y su papel en el partido era residual, pero no deja de llamar la atención su denuncia de burocratización y falta de rendición de cuentas por parte de los actuales cargos públicos.

Uno de estos cargos es la concejala de Justicia Social, Feminismo y Lgtbi en el Ayuntamiento de Palma,Sonia Vivas. Vivas ha demostrado que va por libre y que sólo ella puede decidir si sus actuaciones son correctas. Tras desautorizarla el alcalde -quien obligó a retirar una desafortunada campaña municipal contra el racismo- y reconocer ella misma que no supervisó el trabajo encargado a la entidad a la que había concedido una subvención con tal fin, ha decidido no retirar la asignación y "anteponer el corazón al cargo", lo que no necesariamente significa dimitir.

Todas estas situaciones no contribuyen a dotar a Podemos de la imagen de solvencia, estabilidad y capacidad que se espera de una formación que puede llegar al Gobierno de la nación en cuestión de semanas.