Llegan nuevos sistemas para detener a los delincuentes en las carreteras de Estados Unidos. Las altas estadísticas de persecuciones policiales, y la siniestralidad que de éstas se derivan, llevan a buscar fórmulas más seguras. La empresa Stock Enterprises presenta un llamativo sistema: el Grappler Police Bumper. Ideado por Leonard Stock, puede convertirse en una solución para detener vehículos a gran velocidad.
Como en un Western, el coche de policía se sitúa detrás del infractor y le lanza el lazo. El dispositivo consiste en una estructura desplegable situada en el frontal del vehículo policial. De dicha estructura sobresalen unas cinchas que actúan como un lazo al enredarse en la rueda del vehículo perseguido. A continuación, la rueda se bloquea, el coche patrulla frena y el vehículo perseguido se detiene.
Para mayor seguridad de la operación, si la persecución se produce a más de 100 km/h el lazo del coche de policía se desprende y el vehículo interceptado acaba deteniéndose por sí mismo de manera controlada, evitando cualquier colisión con su perseguidor.
Éste sistema parece más seguro y efectivo que el MobileSpike, anteriormente presentado en Estados Unidos. El dispositivo consistía en una barra extensible provista de unos clavos que pinchaban el neumático del vehículo perseguido. La diferencia es que con el MobileSpike el vehículo de policía debía situarse en paralelo para poder activar el mecanismo, mientras que con el Grappler Police Bumper puede hacerlo desde atrás.