El acuerdo, que ha sido firmado entre el rector de la parroquia, Josep Adrover, y el alcalde de Sencelles, Joan Carles Verd, establece que, si en cinco años no han finalizado las obras de remodelación, el espacio cedido volverá a ser propiedad de la iglesia.
Según el rector de la parroquia, esta remodelación de la Plaça de la Vila supone "un bien para todo el pueblo", ha concluido el Obispado.