"No nos constan problemas graves y reiterados de convivencia por este tipo de instalaciones", indica a mallorcadiario.com el presidente del CAFBAL. "Evidentemente, habrá fincas de ciertos barrios pudientes donde sí se den pero no observamos un problema a gran escala".
Lo que sí intuyen, en cambio, son "más palos en las ruedas" del alquiler vacacional ya que hay un segmento de pisos de alto standing que se alquilan a turistas con la piscina como reclamo. Tardes de sol, música y bebida a remojo en un entorno privilegiado.
Cabe recordar que el alquiler turístico en plurifamiliares está oficialmente prohibido en todo el término de Palma desde 2018 pero la realidad apunta a una oferta ilegal que sigue operando a través de ofertas camufladas en portales especializados o mediante intermediarios para propiedades extranjeras que se escapan del control local. Pura picaresca.
La teniente de alcalde del área de Modelo de Ciudad, Vivienda Digna y Sostenibilidad, Neus Truyol, ha informado de que en los últimos diez años el número de solicitudes para construir nuevas piscinas se ha triplicado: 113 en el 2009, 186 en 2017, 253 en 2018 y 350 en 2019.
"Lo que antes eran casos puntuales ahora se ha convertido en algo habitual, ya que se ha hecho un uso intensivo de las azoteas vulnerando los criterios de convivencia y sostenibilidad", ha concluido la concejala Truyol.
La segunda cuestión es el área de prohibición: técnicamente, se limita al Centre Históric, Es Jonquet y los edificios catalogados, pero de facto, los planes de nuevas piscinas en lo alto de los edificios se complican para toda la ciudad ya que sólo se permitirán aquellas piscinas en azoteas que no sobresalgan de la cubierta, es decir, que no sobresalgan como actualmente ocurre (que llegan a elevarse hasta metro y medio). De este modo, si se quisiesen implantar deberían construirse restando espacio a la vivienda y no creciendo en altura, como la de la imagen inferior (compartida por Truyol en su cuenta de Facebook).