En base a cifras, Cort recibe un número de quejas radicalmente superior que la oficina -concretamente 1.400 al mes frente a las 30-40 de la entidad de Defensa del Ciudadano- pero en líneas generales, la sensación es que el Ayuntamiento ofrece "respuestas diferentes y, en ocasiones, contradictorias" según el área que aborda una determinada queja, por lo que el problema se enquista y el ciudadano se frustra.
"Todo depende de si se soluciona su queja o no". "Cuando un ciudadano acude a nosotros, lo hace porque está desesperado; si logramos solucionar su queja se siente aliviado, si no es así, se frustra, claro", ha indicado Moilannen.
Ante esta falta de coordinación entre áreas, la Defensora de la Ciudadanía pide una "limitación presupuestaria" a la hora de contratar servicios jurídicos externos para clarificar y unificar las informaciones que emite el departamento de Govern Interior.
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La defensora de la Ciudadanía también ha relatado que a lo largo del año anterior su Oficina solicitó más de 200 informes a las diferentes áreas municipales de Cort en relación a quejas de ciudadanos. "No todas las quejas se admiten a trámite", ha admitido.
Una vez cribadas las que sí tienen recorrido, se abre expediente: Urbanismo, Policía Local, Emaya, Infraestructuras, Sanidad, Movilidad, Bienestar Social, Gobierno Interior, Participación Ciudadana, Economía y Hacienda, Alcaldía, Educación, Bienestar Animal y EMT, por este orden, son las áreas que movilizan a la queja ciudadana.
Según la Defensora de la Ciudadanía, en 2018 se resolvió -o está en trámite- el 51,45 de las reclamaciones presentadas, se suspendió el 2,90%, la renuncia fue del 2,90%, no fueron graves el 16,67%, se archivaron el 7,25%, estuvieron fuera de las competencias de la Oficina un 0,72%, necesitaron recomendación un 7,25% y fueron consideradas graves un 10,87%.