La Conselleria de Turismo y Deportes del Govern está estudiando la privatización del emblemático puerto deportivo de Cala Nova. Para ello, ha remitido decenas de cartas a usuarios de los amarres anunciándoles su intención de extinguir los contratos vigentes, anunciándoles el desalojo. En dichas cartas se requiere a los usuarios de los amarres a que acrediten que están correctamente legalizados.
Bien, pues en la Conselleria ya se han registrado prácticamente tantas cartas de respuesta como las que se remitieron.
Los 55 propietarios de amarres del puerto deportivo anuncian -según ha podido saber mallorcadiario.com- una rebelión y no piensan abandonar los puertos que ocupan desde hace años. Su argumento de respuesta es que, si no disponen de todos los documentos acreditativos, es exclusivamente culpa de la Administración competente. Los titulares de los amarres entienden que la administración valida sus derechos desde el momento en que "se han ido renovando las autorizaciones cada año previo pago de las tasas correspondientes". Al menos, así reza en algunas de las cartas registradas en plazo (tenían hasta este jueves para responder) en la Dirección General de Deportes, y a las que ha tenido acceso este digital.