Según el escrito de acusación, los clientes acudían al domicilio del acusado en Palma para comprar resina de cannabis y anfetamina, entre otros.
En noviembre de 2016, se establecieron varios dispositivos de vigilancia frente a la casa del detenido y los agentes pudieron observar cómo varias personas entraban en la misma y salían tras haber adquirido estupefacientes.
Como resultado, los agentes procedieron a la entrada y registro del domicilio e intervinieron una caja de cartón con cannabis y otras sustancias estupefacientes.
Por todo ello, la Fiscalía pide una pena de 4 años de cárcel y una multa de 250 euros.