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Se cumplen los pronósticos e Israel gana Eurovision con 'Toy'

Se cumplen los pronósticos e Israel gana Eurovision con 'Toy'

domingo 13 de mayo de 2018, 00:00h

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Israel partía como favorita en las apuestas este año en Eurovisión, y tras una reñida pugna entre los votos, que lideraban Austria y Suecia, finalmente ha sido el televoto el que ha dado la vitoria a Netta con el tema 'Toy', canción contra el 'bullying'. La otra favorita, Chipre, también ha dado un buen empujón hacia el podio gracias a los votos de los eurofans, situándose en segunda posición y creando, por unos momentos, una gran tensión por saber cuál de las dos 'eurodivas' sería la ganadora. España, por su parte ha quedado al final de la clasificación, en el puesto 23 de 26.
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La competición ha sido inaugurada por Ucrania con ‘Under The Ladder’, interpretada por MELOVIN, un joven artista que se ha creado un personaje para esta ocasión. Ya le llaman el ‘Drácula ucraniano’ al salir de un ataúd-piano con un aspecto sombrío cual vampiro.

España: Sobriedad, elegancia y romanticismo

Seguía el turno de España con el tema ‘Tu canción’, de la mano de Amaia Romero y Alfred García. La complicidad de esta pareja ha sido patente, que ha provocado ovaciones entre el público. Con una puesta en escena simple e intimista, ha tenido en vilo a toda la audiencia hasta el final de la canción. Pero finalmente, para decepción general, no ha habido el esperado beso entre los dos cantantes. Y es que, entre los seguidores del concurso ‘OT’, de donde han sido seleccionados Amaia y Albert para participar en Eurovisión; es sabida la devoción del catalán por la pamplonesa. Tal vez, el aura del secreto romance a voces de los dos jóvenes artistas ha sido el empuje necesario para vender esta candidatura y actuación. Con todo, una puesta en escena digna, bien ejecutada, sobre todo contando con la corta edad de los dos músicos, emotiva, de las mejores de los últimos años. Teniendo en cuenta, además, la gran fallida de la edición anterior con Manel Navarro y su canción caribeña surfera ‘Do it for you lover’ que dejó a España en último lugar de las votaciones. (Sin olvidar el tremendo “gallo” del directo).

Sin embargo, la candidez con que querían ganarse el favor del público no ha acabado de convencer a los eurofans, que han relegando a las úlimás posiciones de la clasificación al dueto español, haciéndoles descender hasta la posición 23 de un total de 26 participantes.

Tras Amaia y Alfred, llegó el turno de Eslovenia con ‘Hvala, ne’, de Lea Sirk. Una cantante que estudió música clásica y que se la ha bautizado como la ‘Frozen’ eslovena por su trenza al estilo Elsa, la protagonista de este film de Disney. Aunque tal vez su fisonomía y genética recordaba más a la actriz sueca Noomi Rapace.

El dato curioso lo daba Estonia con ‘La Forza’, interpretada por la cantante lírica Elina Nechayeva. Lo más significativo de la actuación, a parte de la calidad vocal de la estonia, ha sido el vestido de gran falda que portaba, a modo de gran pantalla donde se proyectaban imágenes en modo mapping. Un vestido que ha costado 65.000 y pesaba ocho kilogramos. El efecto ha sido interesante y para mucho sorprendente. Aunque este recurso ya lo utilizó, por ejemplo, Jennifer López en una actuación del concurso American Idol en 2015. Y sin ir más lejos, la cantante mallorquina Rosa de Lima también realiza una actuación similar en el espectáculo Fusión de Son Amar.

No podía faltar un ‘Jimmy Jump’

Y comienza a ser un clásico que haya un ‘Jimmy Jump’ en casi cada gala, lo que viene siendo un espontáneo que sube al escenario, por muchas medidas de seguridad que se establezcan. En esta ocasión, ha sido el susto para la representante del Reino Unido: Storm, SuRie , que finalizando su actuación ha sido sorprendida por un hombre que ha saltado al escenario y le ha arrebatado el micrófono. Al segundo, un responsable de seguridad ha saltado detrás, lo ha atrapado y retirado del escenario. El momento ha sido muy fugaz y desde la realización de la gala han cambiado de plano para evitar mostrar el mal trago. La artista, con mucho temple, ha mantenido la compostura. Finalmente, no ha querido que repetir la actuación al final de la competición al sentirse la delegación inglesa conforme con su puesta en escena pese al incidente. Tal como le ocurrió al representante español, Daniel Diges, en 2010.

El Justin Bieber checo

Una de las actuaciones que más ha gustado, ha sido la de Republica Checa: Lie To Me, Mikolas Josef, sobre todo entre el público femenino a tenor de lo que se podía leer en Twitter. La simpatía que desprendía el representante checo, al más puro estilo Justin Bieber, con su peculiar baile colegial, mochila incluida, ha sido de lo más comentado esta semana.

La afición australiana crece año tras año

Dos turnos después era el momento de Australia con We Got Love, interpretada por Jessica Mauboy. Una cantante de origen aborigen muy conocida en su país y que ha colaborado con grandes estrellas como Beyocé o Ricky Martin. Desde que en 2015, en el 60º aniversario de Eurovisión, se permitiera la participación a Australia, siempre ha traído propuestas muy interesantes. La de Jessica Mauboy se la ha calificado en las redes como “buenrollista”. Pues si bien el baile y la gestualidad no es el fuerte de esta artista, la sincera simpatía y gran sonrisa se ha ganado la admiración de toda la audiencia.

Finlandia dejaba el rock y metal para otras ediciones y este año venía con Monsters, de Saara Aalto. Cantante muy influyente en su país. Por ejemplo, ha sido la persona más buscada en Google en Finlandia el pasado año. Su propuesta ha sido mucho más ‘dance’ que seguro sonará este verano en las discotecas escandinavas.

‘No soy tu juguete’, una de las favoritas

Llegaba el turno de una de las actuaciones más esperadas y una de las claras favoritas en las casas de apuestas. Israel con TOY, de Netta, salió al escenario con ganas de comérselo.

La apuesta de Irlanda, el país que más veces ha ganado Eurovisión, con permiso de Suecia, con 7 triunfos, apareció en escena con ‘Together’, de Ryan O’Shaughnessy hacía una clara referencia al colectivo LGTB. Los dos músicos interpretaban la canción tocando la guitarra y el piano en directo mientras se sucedía una performance de dos bailarines: dos chicos enamorados. Al final del tema se simulaba una pequeña nevada, para hacer referencia a las grandes nevadas que ha sufrido Europa este invierno.

Del frío al ‘Fuego’ de Chipre

Tras el frío de Irlanda entraba en escena la actuación que colmaba las apuestas, sobre todo tras su presentación en la primera semifinal del martes. Chipre con ‘Fuego’, interpretada por Eleni Foureira, la ‘Beyoncé chipriota’ como se la ha llamado, ha sido la representante más sensual y atrevida de toda la gala con diferencia. Un dato curioso: el 'body' malla que portaba estaba confeccionado con 590.000 cristsales de swarovski para crear esas llamaradas en tonos rojos, naranjas y amarillos. No le ha faltado baile, gestualidad y ‘pelografía’. Se podría decir la típica frase de ‘ha nacido una diva’ y se le augura una buena gira por las grandes discotecas y garitos de ambiente de toda Europa. Seguramente, ya deben tener en mente los mánagers de la artista esta posibilidad, pues la versión de ‘Fuego’ en castellano ya está disponible.

La última canción que cerraba la competición ha sido la de Italia ‘Non mi avete fatto niente’, de Erma Meta y Fabrizio Moro. Un tema que por mucha intensidad que le han querido impregnar los dos artistas, no se podía comparar al despliegue de fuerza de la chipriota que le ha precedido.

Una gala descafeinada

La de esta edición ha sido, tal vez, una de las más comedidas e intimistas, incluso sosa. Se ha hablado del ‘Efecto Sobral’, en referencia a Salvador Sobral, ganador de la edición 2017 que cantó en portugués. Posiblemente, esta se la razón por la que muchos países han elegido cantar en su lengua materna y no una de las oficiales.

La tónica de los efectos visuales, como mappings, vídeo proyecciones y gráficas sobrepuestas a la imagen en pantalla, va en aumento año tras año. Se ha echado en falta grandes componentes del festival, como actuaciones con marcado tono de música tradicional, vestimentas extrañas y extravagantes, ‘frikis’ cómicos, y cuerpos de bailarines que hacían las delicias del público ‘eurogay’.

Los eurofans acaban decidiendo al ganador

Eso sí, las votaciones han tendio a media Europa en vilo. La pugna con el voto de los jueces marcaban una guerra entre Austria y Suecia. Pero fue el televoto el que decidió el ganador final. La gran favorita, Netta, desde que presentó su canción 'Toy' se coronaba como la gran triunfadora, Israel.

Diversidad de propuestas y estilos, sí, pero escasa originalidad y riesgo este año en Eurovisión.

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