El juez de Instrucción número 3 de Palma, en funciones de guardia, José Castro ha acordado prisión provisional sin fianza para 12 de los detenidos en la última operación antidroga en Son Banya y otros puntos de Mallorca.
Además, ha acordado prisión provisional con fianza de 25.000 euros para uno de los arrestado, prisión provisional con fianza de 3.000 euros para cinco y, para el resto, un total de siete, libertad provisional.
El domingo por la tarde empezaron a pasar a disposición judicial el grueso de los detenidos en esta operación contra la droga cuya última fase tuvo lugar la semana pasada.
La Guardia Civil detuvo el viernes a más de 40 personas en Mallorca en un operativo en el que participaron unos 300 agentes de distintas unidades y que se enmarca dentro de la Operación 'Iron Belt' que cuenta con ramificaciones en Madrid, Burgos y Segovia.
En total, se detuvieron a 94 integrantes de una red dedicada al tráfico de drogas a nivel internacional y al blanqueo de capitales procedentes de la venta de la sustancia estupefaciente.
En Mallorca se realizaron un total de 42 registros domiciliarios en Son Banya, Coll d'en Rabassa, Llucmajor, San Jordi, S'Aranjassa, Palma y Alcúdia.
'LA EVA' Y 'LOS BENABAD'
Entre los detenidos el viernes está el responsable de introducir la cocaína en España. La sustancia era transportada por barco desde países de Sudamérica hasta el puerto belga de Amberes, desde donde se distribuía en dobles fondos creados en vehículos que viajaban hasta la península y después se desplazaban a Mallorca.
El presunto traficante, que abastecía tanto al clan de "La Eva" como al de "Los Benabad", también controlaba varios puntos de venta en Alcudia y en los barrios de Son Gotleu y Corea de Palma, y regentaba asimismo dos clubes de alterne, por lo que también está imputado por trata de blancas.
Los clanes citados empleaban testaferros para manejar empresas a través de las que blanqueaban los beneficios que obtenían con la venta de estupefacientes.
El de "Los Benabad" es un grupo liderado por dos hermanos con numerosos antecedentes penales que vivían en mansiones y conducían coches de lujo.
"La Eva" dirigía un clan asentado en Son Banya, donde controlaba la mayoría de los puntos de venta y pagaba a personas que custodiaban la droga y el dinero.
"Uno de los clanes -indica la Guardia Civil- disponía en un garaje de una de las viviendas del Coll d'en Rabassa donde tenía oculto tras un falso tabique un habitáculo para torturar a las personas que no pagaban sus deudas con la organización".