El hecho de que Aina Calvo no presente su candidatura a la Secretaría General del PSIB en Baleares y por ende ni a la de Mallorca ni a la de Palma, es una decisión lógica después de que Carme Chacón no consiguiese alzarse con la victoria en el congreso del partido, pero que ahora salga a hablar del “aparato” me parece que es hacerlo tarde y mal, y que nunca debió haber esperado hasta después de la derrota de Chacón, a la que apoyó de forma entusiasta.
El aparato estaba tan mal antes como ahora, los problemas eran los mismos antes que después y los dados se cuestionaban exactamente igual.
Estas palabras de Calvo demuestran un “mal perder”. Las críticas hay que hacerlas cuando tocan y no a toro pasado, por mucho que quiera disfrazarlas con juegos de palabras y con frases trilladas, como que contribuirá con el partido desde su “militancia activa”.
Todos sabemos lo que significa su renuncia, porque antes que ella lo hicieron otros que estaban en desacuerdo con la forma de actuar del PSIB. Que Francina Armengol sea la ganadora sólo significa, una vez más, que entre los socialistas para alzarse con la victoria sólo hay que llevar al partido a una derrota histórica, no asumir jamás las consecuencias y seguir como si no hubiera pasado nada, a pesar de haber perdido toda la credibilidad.