mallorcadiario.cibeles.net

No se puede sancionar a los hoteles por algo que no está regulado

sábado 26 de mayo de 2018, 00:00h

Escucha la noticia

Los hoteleros mallorquines sancionados por sobreocupación en sus establecimientos durante el pasado verano han presentado un buen número de alegaciones a la Conselleria de Turisme. Sus quejas se centran, sobre todo, en reclamar una regulación que determine cómo actuar cuando los clientes solicitan la colocación de camas supletorias en habitaciomes dobles o individuales. Esta práctica, muy habitual entre las demandas de los turistas, ha significado una buena parte de las sanciones que anunció hace unos días el departamento dirigido por Bel Busquets.

Las sanciones se han aplicado teniendo en cuenta un cálculo por habitación, lo que ha llevado a algunos establecimientos a ser multados cuando en todo el hotel, no sólo no había sobreocupación sino que había menos huéspedes que los permitidos. La falta de regulación sobre este asunto implica una flagrante indefensión de los empresarios afectados. La legislación actual en Balears sólo se refiere a este asunto cuando se trata de camas supletorias para menores de 12 años, sin ninguna referencia a clientes de mayor edad, lo que históricamente es una demanda muy habitual en nuestra comunidad. De hecho, este aspecto estaba regulado hasta el año pasado en Balears cuando quedó derogada la anterior normativa con la nueva ley turística del Govern.

En comunidades tan turísticas como Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía y Canarias existen normas para regular esta práctica; estamos hablando de comunidades cercanas y que ofrecen un producto similar al de Balears. Por eso, es necesario que la Conselleria establezca unas reglas del juego que no sitúen a Balears en inferioridad de condiciones a la hora de establecer su oferta turística.

Es evidente que hay que perseguir la sobreocupación, pero aplicando criterios lógicos que no vayan en detrimento del servicio que demandan los clientes. No tiene sentido multar por sobreocupación por unas habitaciones mientras, a la vez, el mismo establecimiento tiene otras vacías. Quizá sería tan sencillo como restablecer la norma que ya existía.