El conseller de Modelo Económico, Turismo y Trabajo, Iago Negueruela, ha emprendido viaje al Reino Unido para explicar el alcance y la aplicación del decreto contra el turismo de borrachera aprobado el pasado mes de enero y que entrará en vigor en Semana Santa. El decreto pretende poner coto al incivismo que sufren cuatro zonas turísticas de Baleares: Playa de Palma, s'Arenal, Magaluf y Sant Antoni en Ibiza. Negueruela detallará los principales aspectos del decreto a la patronal de agencias de viajes y touroperadores de Reino Unido (ABTA), así como a importantes empresas turísticas -TUI, Jet2, British Airways y Easyjet Holidays-, prensa especializada, el jefe de operaciones del Foreign Office y el cónsul general de Baleares.
La presencia del conseller en uno de los principales mercados emisores del turismo que recibe Baleares debe servir para llevar tranquilidad a aquellos que podrían ver alterada la captación clientes de transmitirse una información deficiente o manifiestamente errónea. De entrada, los contratos ya suscritos no se verán alterados a fin de evitar cualquier situación de inseguridad jurídica. A partir de ahí, la aplicación de la norma será -hay que colegir- implacable.
El decreto ley incluye, entre otros aspectos, la prohibición de las barras libres, las excursiones etílicas (el llamado "pubcrawling"), las "happy hours", los "2x1" ó "3x1", los autodispensadores de alcohol, así como la venta de bebidas alcohólicas en tiendas entre las 21.30 y las 8.00 horas. Las bebidas deberán cobrarse a un precio unitario, sin posibilidad de promoción alguna, y en los hoteles y restaurantes de estas tres zonas solo se podrán ofrecer a los clientes tres bebidas alcohólicas por persona en comidas y cenas. También se prohibe el "balconing", con resultado de multa y expulsión.
Conviene explicar detalladamente el plan a los posibles clientes y transmitir un mensaje de que el tipo de turismo que se quiere erradicar no interesa en absoluto en Baleares, ni al sector ni a las administraciones. El riesgo de que ese turismo incívico abandone las zonas más castigadas para trasladarse a otras en las que el decreto no se aplica es real, por lo habrá que estar vigilante de tal circunstancia y ampliar el alcance geográfico si ello evita que el incivismo simplemente cambie de municipio. De momento, la conselleria niega que se estén produciendo desvíos de reservas a raíz de la nueva regulación. Las inspecciones y ayudar a todos los que apuestan por el turismo de calidad deberían completar el escenario.