La moderación en el ritmo de crecimiento de los precios se explica, según el organismo, por el abaratamiento de la electricidad, que en marzo de 2024 había experimentado una fuerte subida. También han influido la bajada de los precios de carburantes y lubricantes para vehículos personales, y la menor subida de los precios del ocio y la cultura respecto al mismo mes del año anterior.
Con este descenso, la inflación rompe una racha de cinco meses consecutivos de ascensos, lo que da un respiro tanto a consumidores como a analistas económicos, que veían con preocupación la tendencia alcista de los últimos meses.
Además, el INE ha publicado su estimación de la inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos, y que en marzo también se redujo dos décimas, hasta el 2 por ciento, quedando por debajo del índice general.
Se trata de un indicador especialmente seguido por los expertos al ofrecer una visión más estructural de la evolución de los precios. Su contención refuerza la idea de que el repunte inflacionario registrado a finales del año pasado podría estar cediendo, al menos en parte.
Los datos definitivos del IPC de marzo se conocerán el próximo 12 de abril, cuando el INE publique la información completa.