A primera hora, sobre las 8:00 de la mañana, varios agentes han llegado a la cárcel de Palma a bordo de tres furgones y cuatro motocicletas. Aunque los efectivos policiales no han querido informar sobre la actuación, algunos de los ocupantes del inmueble han asegurado que los agentes “han procedido a la notificación de órdenes de desahucio”, así como a advertir del “inminente derribo” de la histórica infraestructura.
Según han relatado testigos a Mallorcadiario.com, los agentes han informado a los residentes de que en “un plazo de 10 días” se procederá al “desalojo de las instalaciones”, debido al “inicio de unas obras que afectarán al edificio”. La incertidumbre y la preocupación han marcado la mañana para los afectados, quienes aseguran “no tener alternativas de alojamiento”.
Los agentes desplegados en el operativo se han negado a ofrecer declaraciones al equipo de Mallorcadiario.com desplazado hasta el lugar, argumentando que "no tenemos la obligación de proporcionar información”.
El alcalde de Palma, Jaime Martínez, en una rueda de prensa, posterior a la Junta de Gobierno, ha confirmado que el operativo realizado esta mañana, se ha llevado a cabo para entregar a las personas del interior una notificación en la que se les insta "a abandonar el inmueble en un plazo de diez días".
Según el máximo responsable del Consistorio, "se están dando los pasos para recuperar la propiedad", señalando que el Ayuntamiento de Palma "no cierra los ojos ante ninguna situación", haciendo referencia a la okupación de la cárcel desde hace más de una década y sobre la cual hay varios proyectos pendientes de llevarse a cabo.
El alcalde se ha mostrado inflexible ante los ataques a la convivencia y a la seguridad, incluso de los propios moradores, dado que sobre el inmueble constan informes sobre los daños estructurales que sufre.