Las Islas Baleares, debido a su contexto insular y su elevado nivel de turismo, se enfrentan a desafíos significativos en la gestión de los recursos hídricos. La creciente demanda de agua para consumo humano, el impacto del turismo en los acuíferos y la amenaza del cambio climático exigen una gestión eficiente y sostenible del ciclo del agua.
En este contexto, los fondos obtenidos a través del ITS han permitido financiar una serie de iniciativas que buscan mejorar la infraestructura hídrica, asegurar la disponibilidad de agua para las generaciones futuras y mitigar los efectos del cambio climático sobre los recursos hídricos.
En el marco de la convocatoria 2024-2025, el Consell de Govern ha aprobado un total de 377 millones de euros provenientes del ITS, de los cuales más de 247 millones se destinarán a proyectos medioambientales y relacionados con el ciclo del agua.
La Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua será la principal beneficiaria de estos fondos, gestionando siete proyectos clave por valor de más de 141,7 millones de euros. Entre las iniciativas más destacadas se incluyen la mejora en la gestión del abastecimiento y saneamiento del agua, la mejora de la eficiencia energética de las infraestructuras hídricas y el impulso a la reutilización de aguas regeneradas.
Además, la Conselleria destinará una parte significativa de los fondos a la modernización de las infraestructuras de agua en Mallorca, Ibiza, Menorca y Formentera. En Mallorca, se invertirán 13,2 millones de euros en proyectos relacionados con el ciclo del agua, incluyendo la ampliación de la desaladora de Alcúdia y la conexión de las redes de agua de alta capacidad, que permitirán garantizar el abastecimiento a largo plazo.
Uno de los principales ejes de inversión en 2025 será la gestión del agua en alta, que incluye la ampliación de las desaladoras existentes y la construcción de nuevas infraestructuras para asegurar el suministro de agua a la población.
El proyecto más relevante es la ampliación de la desaladora de Alcúdia, una de las principales fuentes de abastecimiento de agua para la isla de Mallorca. Además, se están redactando proyectos para nuevas desaladoras en Menorca y Eivissa, lo que permitirá diversificar las fuentes de agua y reducir la presión sobre los acuíferos locales.
El objetivo de estos proyectos es garantizar la resiliencia del sistema hídrico ante posibles crisis climáticas, como las sequías prolongadas que afectan a la región en los últimos años. Para ello, se desarrollarán infraestructuras que no solo aumenten la capacidad de producción de agua desalada, sino que también mejoren la distribución y conexión entre los diferentes municipios y localidades de las islas.
El saneamiento y la depuración del agua son áreas clave para la sostenibilidad del ciclo del agua en las Islas Baleares. La mejora de las infraestructuras de depuración y el tratamiento de aguas residuales es esencial para garantizar la calidad del agua que se consume y evitar la contaminación de los acuíferos y los cuerpos de agua naturales.
En este sentido, el Govern destinará 33,4 millones de euros en 2025 a la modernización de las estaciones depuradoras, como la de Inca, y a la renovación de las redes de saneamiento en varias localidades de Eivissa.
Además, la reutilización del agua es otro de los pilares fundamentales de la estrategia hídrica del Govern. Con una inversión de 4,4 millones de euros, se fomentará el uso de aguas regeneradas para riego agrícola y otros usos no potables, lo que contribuirá a aliviar la presión sobre los recursos hídricos disponibles para el consumo humano.
El ciclo del agua no solo abarca la gestión de los recursos hídricos, sino también la protección del entorno natural que sustenta estos recursos. En este sentido, el Govern ha previsto una inversión histórica en la protección de los torrentes y el litoral balear.
En 2025, se triplicará la partida destinada al mantenimiento y conservación de los torrentes, que alcanza los 17,1 millones de euros, de los cuales 1,5 millones provienen de los fondos del ITS, 5 millones del Factor de Insularidad y 10,6 millones del subprograma de Infraestructura Hidráulica.
Este incremento significativo supone un paso adelante en la protección contra inundaciones y refuerza la capacidad para gestionar de forma segura el agua de lluvia, minimizando el riesgo de desbordamientos en episodios de lluvias intensas.
Resiliencia climática y adaptación al cambio climático
La adaptación al cambio climático es otro de los pilares fundamentales de los proyectos financiados por el ITS. La gestión de los recursos hídricos en un entorno tan vulnerable como el de las Islas Baleares requiere de infraestructuras resilientes que sean capaces de hacer frente a fenómenos climáticos extremos, como las lluvias torrenciales y las sequías prolongadas.
Con este objetivo, el Govern ha diseñado un plan integral que incluye desde la mejora de las infraestructuras hidráulicas hasta el impulso de la reutilización del agua. A través de la modernización de las redes de distribución y saneamiento, así como la implementación de sistemas inteligentes de gestión del agua, se busca reducir los impactos ambientales y asegurar la disponibilidad de agua en el futuro.
El Impuesto de Turismo Sostenible se ha convertido en una fuente fundamental de financiación para los proyectos medioambientales en las Islas Baleares. Este impuesto, que grava a los turistas que visitan las islas, se destina a financiar iniciativas que buscan mitigar el impacto del turismo en el medio ambiente, mejorar la infraestructura hídrica y fomentar un desarrollo turístico más responsable.
En el caso del ciclo del agua, los fondos recaudados a través del ITS han permitido ejecutar una serie de proyectos estratégicos que no solo mejoran la gestión del agua, sino que también contribuyen a la sostenibilidad del modelo turístico de las islas. Estos proyectos tienen un impacto directo en la calidad de vida de los residentes y en la conservación del entorno natural, elementos clave para garantizar el futuro del sector turístico y de la comunidad en general.