Los hechos ocurrieron de madrugada y, tras denunciar lo ocurrido a la Policía Nacional, una patrulla se personó a los pocos minutos en el centro hospitalario.
Los agentes intervinientes se entrevistaron con una de las víctimas quien explicó que, momentos antes, habían atendido a un hombre a quien habían dado el alta tras haberle realizado todas las pruebas oportunas.
Sin embargo, el paciente se negó a irse alegando que aún sentía molestias, mostrando una falta absoluta de colaboración con el personal sanitario.
Cuando se le informó de que se le iba a realizar ninguna otra prueba, el agresor respondió de forma agresiva y amenazó con cortar el cuello con un cuchillo a la víctima