Obama llegó a la isla este lunes en un vuelo privado y se habría trasladado directamente al campo de golf, sin realizar apariciones públicas ni interactuar con la prensa. Su jornada se centró en la práctica de este deporte, del cual es un conocido aficionado, aprovechando las excelentes instalaciones y el clima templado que ofrece Mallorca en esta época del año.
El expresidente de Estados Unidos pasó la noche del lunes en Palma. Al día siguiente, dedicó las pocas horas que le quedaban en España a una de sus actividades favoritas: el golf, acompañado por un selecto grupo de amigos. Poco después, se preparó para partir nuevamente.
El operativo para su salida se desarrolló de manera similar al de su llegada, según El Debate: los escoltas llegaron con antelación al aeropuerto para coordinar los detalles logísticos. Alrededor de las 16:00 del martes, Obama, escoltado por su comitiva hasta las escaleras del avión, dejó España con destino a Catar.