Al llegar al lugar, los agentes localizaron ileso al conductor, español de 22 años, con evidentes síntomas de hallarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas. Realizada la prueba de etilometría, dio un resultado positivo de 0,84 mg/l en aire expirado, cifra que triplica la tasa máxima permitida.
El conductor fue informado de su condición de investigado no detenido por un presunto delito contra la seguridad vial al conducir un vehículo a motor con una tasa superior a la legalmente establecida. El turismo, debido a los importantes daños sufridos, tuvo que ser retirado de la vía pública por una grúa particular.
Esta conducta puede acarrear penas de hasta seis meses de prisión, de hasta doce meses de multa o de hasta noventa días de trabajos en beneficios de la comunidad y, en todo caso, hasta cuatro años de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores.