Los agentes localizaron a cuatro personas extranjeras que se habían asentado durante este verano en la zona del Arenal de Llucmajor a las que le constaban numerosos antecedentes por delitos de hurto en otras localidades turísticas de España.
La Guardia Civil de Llucmajor, junto con la del Pont d’Inca, iniciaron una investigación en la que se constató que estas personas se habían desplazado a Mallorca para cometer hurtos a turistas. Principalmente, robaban dinero y tarjetas de crédito, las cuales utilizaban posteriormente para retirar dinero de manera fraudulenta a sus víctimas. Los agentes comprobaron que los presuntos ladrones habían llegado a sustraer un total de 6.000 euros.
La Guardia Civil procedió a la detención de las cuatro personas, que poco después fueron puestos a disposición Judicial.