La acción de protesta se ha desarrollado con total normalidad y en un ambiente festivo y de 'xeremies' ante la indeferencia de los usuarios de la playa.
Los participantes han desplegado una pancarta en la orilla de la playa con el eslogan “#Ocupem les nostres platges” antes de darse un chapuzón y desplegar esa misma pancarta ya dentro del agua, a unos metros de la orilla.
Cabe recordar que los organizadores ya explicaron hace unos días que la acción en el Caló des Moro pretendía recuperar simbólicamente un espacio natural donde los mallorquines han dejado de ir pero que la elección del Balneario 6 de Playa de Palma responde a que se ha convertido en un "símbolo de playa de borrachera".
En todo caso, una acción que, explican, “no es contra el turismo, sino contra un modelo turístico que empobrece".