Los hechos ocurrieron sobre las 18:15 horas, cuando una dotación de la Policía Comunitaria del Distrito Este observó como el conductor de un ciclomotor hacía unas maniobras muy extrañas y casi cayó cuando se paró ante un paso de peatones.
Inmediatamente le pararon y vieron que presentaba una sintomatología compatible con el consumo previo de alcohol, por lo que le realizaron la prueba de detección alcohólica con el etilómetro homologado y certificado. La prueba reglamentaria dio un valor de 1,24 mg de alcohol por litro en aire espirado.
Por todo ello, comunicaron al conductor, ciudadano español de 47 años, su condición de investigado, no detenido, por un presunto delito contra la seguridad vial y, a través de la Unidad de Policía Judicial fue citado para un juicio rápido.
La Policía Local recuerda que las sanciones por estos delitos pueden llegar a unas penas máximas de 6 meses de prisión, 12 días multa, 90 días de trabajos en beneficio de la comunidad y 4 años de pérdida de permiso de conducción, según consta en el artículo 379.2 del Código Penal.