El transporte discrecional de viajeros podrá utilizar a partir de este miércoles 1 de mayo la parada de la EMT situada frente a la catedral para recoger y depositar a las personas que realizan excursiones a Palma. Así lo ha anunciado este martes el Ajuntament de Palma, en un intento por aliviar la situación a la que se enfrentan los autobuses turísticos ante las restricciones impuestas por la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) al uso de la Escollera.
El área de Mobilitat de Cort ha procedido este martes, en colaboración con la Policía Local de Palma, a desplazar la parada del bus de la EMT situada frente a la catedral para que, a partir del miércoles 1 de mayo, pueda ser utilizada por los autobuses discrecionales de viajeros.
El teniente de alcalde y regidor de Movilidad de Palma, Antoni Deudero, ha explicado que la parada de la empresa municipal se desplazará unos 40 metros hasta situarse entre el edificio de la Autoridad Portuaria y el de Aduanas.
De esta manera, el espacio donde paran actualmente los vehículos de la EMT "será utilizado provisionalmente por los autobuses discrecionales, tal y como se acordó durante la reunión que mantuvimos con la Autoridad Portuaria, Transportistas y Agencias de Viajes”. El espacio que deja la parada de la EMT contará con una señalética vertical que advertirá que esta zona se destina al estacionamiento de autobuses discrecionales.
En todo caso, Deudero ha advertido que esa medida no soluciona "ni mucho menos" el problema que afronta el transporte discrecional de viajeros por las restricciones aplicadas por la APB a la presencia en la Escollera de los autobuses turísticos. Por ello, ha subrayado que "se deben estudiar otras alternativas tanto en la zona portuaria como en el casco urbano de Palma”.
Esta decisión de Cort se anuncia al día siguiente de una reunión mantenida entre las distintas partes afectadas por las restricciones de la APB --Ajuntament de Palma, Govern, Consell de Mallorca, Agencias de viajes (Aviba), Federación de Transportes (Feb) y Guías turísticos (Cogtib)--, al término de la cual el gestor portuario anunció una ligera flexibilización de su postura, que expulsa de facto a los autobuses turísticos de la Escollera los días que lleguen al puerto cruceros de gran eslora, algo que ocurre en temporada alta entre 10 y 15 días al mes.
La decisión de la APB ha despertado críticas de los sectores empresariales afectados, que piden una solución ante la imposibilidad de modificar las excursiones ya previstas para una temporada que ya ha comenzado.
La opción que más consenso suscita es establecer varios puntos en la ciudad en los que los autobuses turísticos puedan realizar sus paradas, en lugar de concentrarlos en un único punto, ante los problemas de congestión que ello genera.
Una de las opciones que se barajaban --el aparcamiento existente en Eusebi Estada en la parte trasera del Parc de Ses Estacions-- podría quedar descartada si Cort materializa el compromiso que aprobó en su último pleno municipal de solicitar a Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM), propietario del lugar, que le ceda ese terreno para poder ampliar el parque.