Los Bomberos de Mallorca han tenido que intervenir, aunque no han tenido que lidiar, por fortuna, con ningún herido. La roca se ha desprendido de la montaña y ha empezado a rodar colina abajo, arrastrando árboles que, a su vez, han dañado los cables de electricidad.
Además, la roca ha pasado por encima de un coche que ha quedado visiblemente dañado. Los accesos a las viviendas están complicados como consecuencia de la tierra y piedras que también han sido arrastradas en el desprendimiento. La buena noticia es que no ha habido que lamentar heridos.