Los hechos ocurrieron el martes pasado, por la tarde, en una vivienda del barrio palmesano de Verge de Lluc, donde un ciudadano se dirigió a la vivienda de un vecino para recriminarle que su perro no paraba de ladrar y le causaba molestias.
Al no obtener respuesta al llamar a su puerta, la discusión se trasladó a los balcones colindantes de los domicilios.
El propietario del perro respondió a las quejas con amenazas de muerte e insultos y llegó a lanzar un cuchillo de grandes dimensiones a su vecino.
Los agentes que acudieron al inmueble, tras escuchar las versiones de ambos implicados, detuvieron al dueño del perro por un delito de amenazas e incautaron el arma blanca utilizada, un cuchillo de 18 centímetros de hoja.
Los agentes dieron traslado de atestado a la Policía Nacional que será la que concluya las diligencias de este caso.