PALMA

La EMT invertirá 13,4 millones en una nueva sede junto al Hipódromo

Para bus eléctrico

Laura del Amo | Viernes 09 de febrero de 2024
El Ayuntamiento de Palma tiene como objetivo que la EMT tenga el 50 por ciento de su flota eléctrica en 2027 y llegar al cien por cien en 2030. Para disponer de las infraestructuras necesarias para ello, construirá una nueva sede con 108 puntos de recarga en un solar de propiedad municipal situado junto al Hipódromo de Son Pardo, así como con un parking de más de 700 plazas que podrá ser utilizado tanto para los empleados que trabajen en ella como para los trabajadores del Polígono de Son Rossinyol que ahora dejan allí sus vehículos particulares.

El Ayuntamiento de Palma ha presentado este viernes su nuevo Plan Estratégico en materia de Movilidad, que estará vigente de 2024 a 2027 y que incluye un nuevo centro de operaciones para la EMT en el Polígono de Son Rossinyol que hará posible el 'plan renove' de toda la flota de autobuses hasta llegar a que la totalidad sea eléctrica en 2030.

Los 30.000 metros cuadrados que tiene la parcela destinada a este nuevo centro albergarán un edificio cuya planta baja tendrá 108 puntos de recarga para autobuses de gran tamaño que permitirá a los vehículos recargar sin intervención de operararios ni tiempo de espera por parte de los conductores. Dispondrá también de un área de mantenimiento y en su cubierta superior se instalarán placas solares.

Junto a este primer edificio se levantará otro destinado a aparcamiento, que tendrá algo más de 700 plazas y que estará a disposición tanto de los trabajadores de la EMT destinados en ese área, como a los trabajadores del polígono que actualmente dejan allí sus vehículos particulares.

En conjunto, esas nuevas infraestructuras supondrán un coste de unos 13,4 millones, de los que 5 millones serán aportados directamente por Cort y el resto se espera poder cubrir con recursos externos tanto el Impuesto de Turismo Sostenible (ITS), como fondos europeos Next Generation y fondos del Gobierno central.

Se prevé que estén en funcionamiento a finales de 2026 o principios de 2027, pero para ello tendrá que tramitar una modificación urbanística para dotar al solar de los usos necesarios, tras lo que se redactará y licitará el proyecto, algo que, según ha explicado el alcalde de Palma, Jaime Martínez, esperan tener listo entre septiembre y noviembre de este año, para iniciar las obras en el primer trimestre de 2025.

Martínez ha explicado en rueda de prensa que las nuevas infraestructuras convivirán con las actuales cocheras, que tienen capacidad nominal para 150 vehículos, a pesar de que la flota consta en estos momentos de hasta 250 unidades. En todo caso, se adaptarán progresivamente para permitir la total electrificación de la flota ya que hay algunas de las unidades que se mueven a gas y que estarán en circulación hasta 2036.

El primer edil de Palma ha subrayado que al llegar al gobierno de Cort se encontraron con que "durante los 8 años anteriores había habido una falta total de planificación en la flota y una flota que mezclaba varias motorizaciones con vehículos a gas, eléctricos, a gasoil y 5 autobuses a hidrógeno". La flota estaba además en situación "precaria", con "una media de 75 vehículos parados cada día por problemas mecánicos, un único punto de carga eléctrica en las cocheras y 4 minibuses parados en en ellas". Y todo ello, con un entorno de incremento de la demanda que llegó al 40 por ciento de crecimiento en 2023.

Por ello, pusieron en marcha un plan de choque al inicio de la legisltura que incluyó la contratación de 9 técnicos para la EMT y la renovación del contrato de mantenimiento y suministro de piezas para dos años por valor de 13 millones de euros. Con ello, "pudimos bajar la ratio de vehículos averiados diarios de 85 a 60 unidades, y pusimos 11 puntos de recarga de manera que pudimos poner en marcha los 12 autobuses eléctricos que nos encontramos, con lo que ahora la línea 10 cuenta con la totalidad de sus autobuses eléctricos".

Martínez ha precisado que la renovación de la flota se realizará en paralelo a la construcción del nuevo centro de operaciones de la EMT, con el objetivo de que en 2027, es decir, a final de legislatura, el 50 por ciento de la flota, es decir, unos 100 autobuses, sea eléctrica. Ello supondría un coste de unos 76 millones de euros, por lo que Cort ha pedido al Gobierno central los 185 millones que se habían previsto para el tranvía de Palma, que finalmente no se llevará a cabo, para poder destinarlo a electrificar toda la flota de la EMT.

El alcalde ha descartado asimismo la incorporación de vehículos movidos con hidrógeno. En ese sentido, ha calificado de "disparate" la incorporación de 5 unidades de este tipo por parte del equipo de José Hila, ya que "no podían circular porque no había combustible para ello".

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