Los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) han advertido este viernes en un comunicado de que el control de viajeros en el aeropuerto de Son Sant Joan se encuentra en riesgo de colapsar, algo que deducen por el encadenamiento de una serie de bajas médicas "provocadas por el deterioro del clima laboral tras la entrada en vigor, en septiembre de este año, de unas decisiones erráticas de la Delegación especial de la AEAT de Baleares".
En concreto, estos técnicos explican que el servicio de viajeros de la aduana del Aeropuerto de Palma consta únicamente de cinco técnicos que deben turnarse para cubrir un servicio 24 horas durante los 365 días del año. De estas cinco personas, cuatro se encuentran en situación del baja médica.
Los técnicos de Gestha lo achacan a la decisión de cambiar los tradicionales cuadrantes semestrales de horarios y turnos de trabajo por otros mensuales, lo que ha multiplicado los turnos al reducir la duración de los mismos. Además, se registran continuos cambios que son comunicados apenas una semana antes.
Según Gestha, estos cambios son "caprichosos", ya que se han adoptado sin una justificación; "lesivos", porque impiden la conciliación y multiplican los desplazamientos al aeropuerto, y "tóxicos" porque el 80 por ciento de los técnicos de este servicio "sufre el síndrome del trabajador quemado".
Pero además de los daños en la salud de los trabajadores, Gestha advierte de que hay días en los que no se realiza ningún tipo de control de viajeros en el aeropuerto, por el que han pasado más de 30 millones de personas entre enero y noviembre de este año, volumen solo superado en los aeropuertos de Madrid y Barcelona.
Por todo ello, el secretario general de Gestha, José María Mollinedo, ha solicitado a la AEAT que "investigue la situación de los trabajadores, de manera que se determinen las causas que han desencadenado y generado los daños en su salud, y adopte las medidas correctoras que las elimine, así como las de cuidar y proteger a los trabajadores afectados y facilitar su recuperación".