Playa de Palma ha amanecido este lunes con el paseo frente al mar totalmente vallado, lo que prohíbe el acceso. El motivo es que han arrancado unas obras para llevar a cabo una reconstrucción del colector de aguas pluviales (CAZ), con el objetivo de mejorar dicho sistema de canalización para evitar que tierras y contaminantes se viertan al mar y pongan en riesgo la calidad del agua de la Playa de Palma.
Se trata de un proyecto que impulsó el anterior alcalde de Palma, el socialista José Hila, que con el apoyo de fondos Next Generation destinó 6 millones de euros para realizar la renovación de esta infraestructura, que ya tenía 27 años de antigüedad.
La "cara B" de estas obras es que el acceso al paseo está desde ya totalmente cortado y nadie puede deambular por esa zona. Se estima que las obras queden finiquitadas, aproximadamente, en marzo de 2025.
Se estima que la obra durará 19 meses, en los cuales se incluyen dos plazos de cinco meses de inactividad cada una para evitar molestias en la época de verano. La previsión es que la obra se pueda iniciar en otoño de 2023 y quede lista a mediados de 2025.
El colector se divide en tres tramos, que son independientes:
En los tramos 1 y 2 se demolerá la losa superior, que se ha detectado que está en mal estado. Esta obra afectará a la circulación de peatones, que se deberá de desviar mientras duren las obras. El tramo 3 se mantendrá la losa superior, que está en mejor estado, y las tareas se realizarán desde el interior de esta infraestructura. Además de la losa superior, también se repararán los muros y algunos tramos de la solera inferior. En este sentido, esta intervención supone renovar 3,5 kilómetros de tuberías de agua regenerada.