Los hechos tuvieron lugar en la madrugada del pasado jueves cuando una trabajadora fue a recoger su patinete y no lo encontró.
La mujer informó de ello a los guardias de seguridad y estos avisaron a la Policía Nacional que envió una patrulla al lugar.
Finalmente, se realizó una batida por la zona y se localizaron cuatro patinetes que no estaban en el lugar donde los habían dejado sus dueños; de ellos, tres se hallaban en la planta inferior del hospital atados con cadena y candado y el otro en la zona de urgencias.
Tras dar con el autor de las sustracciones -de 48 años y nacionalidad española- y comprobar que portaba la llave que abría el candado que agrupaba los patinetes sustraídos, este explicó a sus captores que en verano se “dedicaba a hurtar bicicletas y ahora, patinetes para venderlos por 100 euros”.