Desde el Ayuntamiento de Calvià, Juan Feliu —director general de Actividades y Comercio, Infracciones y Sanciones, y Vías y Obras— ha recordado que «estas sanciones conllevan un potente efecto disuasorio. El balconing no es tolerable en nuestro municipio, es una práctica irresponsable que puede causar graves lesiones irreversibles e incluso la muerte. Desde luego, es lo último que uno desearía para aquellos que nos visitan. Esto no es ocio, es una irresponsabilidad muy peligrosa y no es la imagen que queremos para nuestro municipio».
En la línea de tolerancia cero con el incivismo y los excesos impulsada por el Ejecutivo municipal de Juan Antonio Amengual, desde el Ayuntamiento se ha intensificado la labor de los agentes de la Policía Local en el control del balconing. El último caso ha sido detectado a las 6 de la mañana cuando un turista saltaba de un balcón a otro. Se le ha aplicado la correspondiente sanción y expulsión del establecimiento.