Del arte al ladrillo: una sucesión difícil de comprender a veces pero que no se pelea con las inversiones y los beneficios empresariales. Y hete aquí que uno de los impulsores del tristemente fallido Museo Hermitage de Barcelona (por la virulenta oposición de su alcaldesa, Ada Colau) su consejero delegado, Xavier Pujol Coll, está promoviendo la reactivación urbanística de la polémica, y duramente criticada por el GOB, área residencial de viviendas unifamiliares de Cala Romántica, en Manacor, en lo que se conoce como s'Estany d'en Mas.
Hace justo dos años, los titulares de la licencia solicitaron, y obtuvieron, del ayuntamiento los permisos de obras necesarios para terminar 45 de las 189 viviendas unifamiliares que se paralizaron con la crisis de 2008. Pujol es administrador, junto a Evelyn Döning y el triatleta Roger Turro Jover, de la sociedad Bidders Newco que tiene los permisos y los parabienes del gobierno municipal de Manacor para concluir el proyecto.
A pesar de lo restrictivo del nuevo Plan General, la zona está considerada como asentamiento urbano y ya no está afectada por la nueva ordenación urbanística que lo hubiera impedido años atrás. De hecho, el citado grupo ecologista llegó a tildar hace doce años de "atentado ecológico" la construcción junto a un torrente y en las laderas de cala Romántica de una urbanización con evidente impacto paisajístico. La delegada de Urbanismo de Manacor, la socialista Nuria Hinojosa, espera que el proyecto concluya y que toda la zona se aproveche de la proyección económica, laboral y turística de esta oferta residencial.
La historia de esta urbanización se remonta a 2005 cuando la entidad promotora original comienza las obras a pesar de la oposición de las entidades ecologistas..., que no consiguen detenerlas; esto lo hace la crisis de 2008: las obras se paralizan y las viviendas a medio construir se quedan al albur de un incierto futuro. El vandalismo hace acto de presencia y la promotora ha de dotar de seguridad privada a todo el perímetro de la urbanización. Los meses pasan y este activo inmobiliario cae, por decisión de la entidad bancaria que lo financiaba y que acabó quedándose con él, en manos de Altamira Bain Capital (por la obligación que tenían los bancos de librarse del ladrillo) que contrata los servicios de Trident Asset Management (TAM) para corregir la situación urbanística y reactivar el permiso de obras con el objeto de volver a dar valor a ese importante activo y continuar con la ejecución del proyecto o venderlo a un tercero. TAM comenzó a gestionarlo en 2016. Al final, se optó por venderlo a Bidders Newco 1 S.L., que es la sociedad que consta en Urbanismo como solicitante de las nuevas licencias.
Evelyn Döning está asociada con el consejero de Hermitage en un grupo de restauración de Barcelona que dirige la cadena Belbo: Restaurantes creados con determinación de galerista, a modo de colección; en la línea de la franquicia del Hermitage. Y Roger Turró acompaña a Pujol en la sociedad de gestión inmobiliaria TQ&SW Credit, que tenía por anterior denominació ABP Barcelona Capital.
Por lo que se desprende de todas estas transferencias societarias es que la entidad Altamira Bain Capital, al igual que Altamira Asset Management, (del Altamira doValue Group que concentra a expertos en la gestión integral de activos financieros e inmobiliarios con más de 125.000 inmuebles en gestión alquiler y venta en todo el territorio nacional) ambas gestionadas por Pablo Escámez Parra (apoderado de la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria - Sareb) recibió este recurso inmobiliario 'tóxico' a comienzos de la segunda década de este siglo y se dedicó a 'desintoxicarlo' y embellecerlo para poder venderlo cuando el mercado se reactivara. En la actualidad, el proyecto tiene el aspecto de proporcionar suculentos beneficios a sus nuevos impulsores.
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