POLÍTICA

El Govern dota a los centros de investigación marina con motores y pateras argelinas que no subasta

Diego Feliu | Jueves 03 de marzo de 2022
En una época de zozobra e incertidumbre, con los presupuestos públicos ajustados para poder pagar la nómina del 'ejército' de cargos públicos que habitan como ácaros en la Administración autonómica, el Govern balear ha preferido echar mano de la ganga y la oportunidad en vez de comprar a los distribuidores oficiales (los que dan garantías) el material náutico que necesitan sus organismos. En el caso que se ha conocido recientemente, se trata de una embarcación con motor para labores de campo del Laboratorio de Investigaciones Marinas, y otro motor para el IMEDEA, que aunque es un instituto gestionado por la UIB y el CSIC, no deja de tener un semblante público. Ambas dotaciones proceden de la incautación por abandono de las pateras argelinas que arriban a las costas del sur de Mallorca cargadas con inmigrantes ilegales.

Todo sea por ahorrar a las arcas públicas y aprovechar aquello de lo que se dispone en los almacenes de la administración autonómica. Y la Dirección General de Pesca y Medio Marino buscaba una lancha con motor fuera borda para satisfacer una demanda de su Laboratorio de Investigaciones Marinas y Acuicultura (LIMA). Y qué hacer: ¿comprar una lancha nueva y un buen motor con garantía para cuatro años -y gastar unos siete mil euros-, o buscar un chollo a coste cero?

En un momento de zozobra y pesimismo sobre la evolución económica nacional y autonómica; con un gobierno balear lastrado por la generosa nómina mensual de un 'ejército' de empleados de confianza; con la obligación de atender las perentorias necesidades sociales..., este dispendido no hubiera sido bien visto. Por tanto, mejor coger el teléfono y pedirle al gestor de los puertos de Baleares que le cediera un binomio completo para navegar. El único gasto que debía cubrir Pesca y Medio Marino era el traslado desde el depósito hasta el puerto de su elección.

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Tampoco fue mala otra idea: la de pedir a Ports de les Illes Balears la cesión de un motor Yamaha enduro de 25 HP para el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA), centro mixto de investigación entre el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de las Islas Baleares, procedente del material abandonado en la costa sur de la isla, y que el IMEDEA lo reclamaba por distintas vías administrativas.

Es posible que este tipo de cesiones se haya llevado a cabo con anterioridad; lo que sorprende es que sean cesiones y no entregas directas en propiedad. Y que la petición, en esta ocasión, haya surgido de una entidad que no tiene relación directa con la administración autonómica. No ha sido, por el contrario, el caso de la patera de unos cinco metros y el motor Yamaha Enduro de 40 HP que se han cedido al Laboratorio de Investigaciones Marinas y Acuicultura (LIMA), porque es un ente con cordón umbilical directo a la Administración. Con este precedente, podrían optar a la cesión por parte de Ports IB de motores y pateras tanto a escuelas de vela como clubes y puertos deportivos, la Escuela Náutica, y un sinfín de organismos vinculados al mundo náutico.

SUBASTAS CON PERITAJE PREVIO

Hasta ahora (salvo los precedentes que se hayan podido dar de cesiones de este material abandonado) los motores y determinadas embarcaciones se ponían a subasta tras el peritaje realizado por un ingeniero que es el encargado de valorarlas, y al que hay que remunerar. El dinero obtenido no cubre los gastos originados por aquel, por el traslado desde los puertos donde los custodian durante seis meses hasta los almacenes de guardia y el reciclaje de las naves.

Ports IB ha sacado este año ya a subasta más de cuarenta barcos, motores y otros aparatos náuticos que han sido abandonados por los inmigrantes magrebíes nada más poner pie en tierra firme. Son, por tanto, motores de barcos patera que han servido para el tráfico de seres humanos. Los precios de salida rondan un abanico tan amplio como los 50 euros de unos depósitos y los 9.000 euros de una lancha.

En diciembre pasado, Ports IB acordó llevar a cabo una subasta de todos los bienes declarados en abandono y que, como era de esperar, nadie había reclamado. La gerente de la entidad, Cristina Barahona, reconoce que el incremento de bienes abandonados ha ido en aumento los últimos años por la travesía de pateras desde las costas de Argelia. Prácticamente, la totalidad de las pateras son descuartizadas, quemadas o convertidas en serrín. Los motores, sin embargo, pueden ser removidos y, por tanto, subastados. En la subasta del pasado verano todos los artículos fueron vendidos.

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