Según el escrito del fiscal, el hombre se venía dedicando a transportar desde la Península a Mallorca sustancias estupefacientes, especialmente cocaína, entre 2018 y 2021, para su posterior distribución a terceros en la isla. Lleva en prisión desde marzo de este año.
El 23 de marzo de 2019, el varón llegó al puerto de Palma en un ferry que venía de Valencia, en el que viajó junto a su vehículo. En ese momento, el acusado fue identificado por la Guardia Civil, que procedió a examinar su coche.
El Ministerio Fiscal apunta a que en el interior del mismo, concretamente en un doble fondo oculto en el maletero, los agentes encontraron ocho paquetes envueltos que contenían tres kilos de cocaína.
Además, le intervinieron 2.500 euros, dos teléfonos móviles y un portátil que, presuntamente, el procesado utilizaba para el desarrollo de la actividad ilegal.
Con todo, el fiscal considera los hechos constitutivos de un delito contra la salud pública y pide para él ocho años de cárcel y una multa de 250.000 euros.