La policía comenzó la investigación tras recibir un aviso del propietario de un local ubicado en la zona de la Plaza de Toros que se disponía a abrir y descubrió uno de los cristales rotos.
Los agentes se personaron en el lugar y tras las comprobaciones de rigor, se confirmó que faltaba dinero, 1950 euros, así como diversos objetos, entre ellos dos reproductores musicales.
Igualmente, los policías advirtieron que en otro local cercano había signos de forzamiento y lograron averiguar las características físicas del presunto autor, realizando diversas batidas por la ciudad.
Aproximadamente dos horas después, un sospechoso fue localizado en Son Gotleu.Al proceder a su identificación, los agentes dieron con dos reproductores musicales de similares características a los sustraídos, 720 euros y unos alicates, una radial y un soplete eléctrico por lo que fue detenido como presunto autor de un delito de robo y uno de tentativa.