Así lo ha anunciado el jefe de la sección de Arqueología de la Dirección Insular de Patrimonio, Jaume Cardell, quien también ha destacado el hecho de que se han recuperado partes del barco descubierto en Palma, que permiten realizar estudios sobre la arquitectura naval.
Busquets ha explicado que a partir de la investigación se podrá conservar mejor todo este material y también se podrá divulgar y transferir el conocimiento en torno a este pecio y su carga. Asimismo, ha resaltado que "este hallazgo traspasa el ámbito insular y sitúa Mallorca en un lugar importantísimo en cuanto las investigaciones de la época tardorromana, tanto en cuanto a comercio como costumbres de alimentación, entre otros aspectos".
Según Cardell, el pecio de Ses Fontanelles, está conformado casi en su totalidad, por ánforas de transporte. Sin descartar que pudiera transportar algún otro tipo de producto que por sus características no se haya conservado.
En cuanto al estudio tipológico de las ánforas, se han podido identificar 249 piezas, el contenido es básicamente de garum aunque también de aceite y en menor cantidad de vino, vinagre o productos derivados de la uva, para la conservación de aceitunas. Las ánforas estaban estibadas en el barco naufragado con sarmientos de vid y de carrizo.
Desde el punto de vista tipológico son especialmente abundantes las Almagro 51 c. que, en relación con su contenido, las inscripciones pintadas indican que se trataría de liquamen, un producto equiparable al garum elaborado con peces de pequeñas dimensiones.
También son importantes las investigaciones que sitúan la procedencia del barco en la zona de Cartagena, ya que se trataría del primer pecio cargado con salazones del área de Cartagena, lo que abre una nueva línea de investigación en relación con la economía hispanorromana .
Tras el estudio se ha constatado la excepcionalidad de la cantidad de 'tituli picti' conservados, una cuarentena, que conforman la colección más amplia conocida en ánforas hispánicas de época tardorromana. Así, la combinación de las inscripciones alusivas al contenido y el análisis de los restos físicos es una oportunidad para investigar sobre la alimentación y la cocina en el mundo antiguo.
El pecio fue encontrado en verano de 2019 gracias al aviso de un vecino de la zona. Patrimonio organizó una campaña de extracción del material. La primera actividad fue la elaboración del inventario preliminar de los bienes muebles recuperados de 2019, del pecio de Ses Fontanelles. De manera consensuada con los técnicos del Servicio de Patrimonio y los responsables del estudio, se constató la necesidad de proceder a la revisión de todo el material extraído en la campaña de 2019.
Al mismo tiempo, se hizo una selección de las 25 ánforas mejor conservadas y aquellas que eran portadoras de 'tituli picti'. De todas ellas se hicieron fichas catalográficas. Se procedió al procesamiento gráfico de las ánforas, que implicó el dibujo y la fotografía de cada uno de los individuos.
Respecto a las analíticas, se procedió al análisis macroscópico de las piezas y su caracterización petrográfica. De esta parte del estudio se desprende que la mayoría de las ánforas podían haber sido producidas en la zona de Cartagena. Sólo un ejemplar rompe esta tendencia indicando una procedencia de las costas de Málaga.