Para la asociación professional mallorquina “Canarias ha sabido leer la situación, y desde octubre de 2020 recibe gustosamente el tráfico de cruceros sin que a día de hoy se hayan producido incidencias destacables, más allá de cuatro casos positivos que fueron controlados y tratados en el acto por las navieras”.
Su portavoz, Alex Fraile ha asegurado y, así queda reflejada en la carta, que “debemos ser justos y recordar que las compañías han invertido muchísimo dinero en equipos para el filtrado del aire en sus barcos. Han diseñado protocolos de seguridad que a día de hoy ninguna autoridad ha conseguido igualar, han establecido los únicos corredores seguros para viajeros y destinos, con grupos y excursiones burbuja y en los que se establecen controles de temperatura al turista tanto cuando baja del barco como cuando vuelve a subir”.
La asociación asegura en la carta que a “diferencia del Gobierno de Canarias, en este año que llevamos de pandemia el Govern de les Illes Balears se ha negado a reconocer la importancia estratégica que tiene el turismo de cruceros no sólo para nuestro colectivo professional sinó para la ciudad de Palma e incluso a nivel de toda la isla”.
Por su parte el presidente de la asociación, Gabriel Rosales ha asegurado “que dicha “intermediación” se pide con el máximo respeto, col·laboración y contribución profesional para ayudar al ejecutivo balear a tener otra visión de como funciona el turismo de cruceros y de la mano de otro archipiélago. “Se trata de acercar a nuestro Govern la realidad del sector de naviero, que en Canarias funciona de manera segura y que sigue generando trabajo y ayudando a reactivar el turismo de manera controlada” ha añadido Rosales.