La Conselleria de Presidencia, Función Pública e Igualdad ha explicado en una nota de prensa que, en general, el dispositivo reforzado ha podido comprobar un alto grado de cumplimiento de las medidas por parte de establecimientos, bares, restaurantes y hoteles.
No obstante, en el caso de Palma, se precintó un establecimiento por incumplimientos reiterados de las normas. El local ignoró la hora de cierre y, en el momento de la inspección, cerca de las 21.00 horas, seguía abierto, con una docena de personas en el interior.
El mayor número de actas levantadas en estos días se deben a personas que compartían mesa superando el número de núcleos convivientes permitidos. Durante las inspecciones, el equipo de vigilancia solicita la identificación de los presentes y comprueba la residencia. En caso de que se supere el límite permitido, se levanta una acta con propuesta de sanción a todas las personas de aquella mesa.
Este ha sido el motivo de la mayoría de las actas levantadas, que también se han presentado por no llevar la mascarilla. Igualmente, se han levantado actas por cerramiento excesivo de terrazas o por no contar con medidores de CO2.
Casi la mitad de estas denuncias se han presentado en Palma y su área metropolitana. También se han realizado inspecciones en diferentes pueblos de Mallorca y en las islas de Menorca, Ibiza y Formentera. En todos los casos se han levantado actas.
Estas cifras se suman a las propuestas de denuncia que hayan podido presentar las policías locales, la Policía Nacional y la Guardia Civil en las inspecciones realizadas a iniciativa propia.